Esta botella dosificadora para análisis de leche cuenta con capacidad de 250 ml, está fabricada en plástico resistente y ligero, incorpora dispensador con pistón de alta precisión que suministra 1 ml por cada presión, y ha sido diseñada específicamente para la dosificación exacta del reactivo de prueba de mastitis en cada pocillo de la bandeja de test. Su formato ergonómico facilita el manejo durante el ordeño y garantiza una aplicación limpia, rápida y uniforme del líquido de prueba.
La botella dosificadora de reactivo para mastitis es un accesorio imprescindible en cualquier rutina de control sanitario en explotaciones lecheras. Su sistema de dispensación controlada permite realizar pruebas de mastitis de forma rápida, higiénica y eficiente, evitando desperdicios de reactivo y mejorando la precisión del diagnóstico. Gracias a su diseño pensado para el trabajo diario en sala de ordeño, se convierte en una herramienta clave para optimizar los procesos de control de calidad de la leche.
El dispensador integrado asegura que cada pocillo reciba la cantidad exacta de líquido, lo que se traduce en resultados más fiables en el test de mastitis bovina. Además, su construcción en plástico duradero ofrece resistencia a productos químicos y al uso intensivo, lo que garantiza una larga vida útil incluso en entornos exigentes de ganadería.
Su tamaño compacto y peso ligero facilitan el transporte y el manejo con una sola mano, lo que agiliza el trabajo del ganadero o del técnico durante la rutina de ordeño. Este frasco dosificador ayuda a mantener la higiene del proceso, evitando derrames y contacto innecesario con el reactivo, algo fundamental para mantener la bioseguridad en la explotación.
Es el complemento perfecto para cualquier kit de análisis de leche, ideal para ganaderos que buscan mejorar el control sanitario del rebaño, detectar de forma temprana problemas de mastitis subclínica y asegurar la máxima calidad del producto final.